| 29. Exégesis Lingüística En el versículo, la cláusula ho de apokritheis eipen tō patri autou {ὁ δὲ ἀποκριθεὶς εἶπεν τῷ πατρὶ αὐτοῦ | ho dè apokritheìs eîpen tō patrì autoû} "pero él, respondiendo, dijo a su padre" emplea el participio aoristo pasivo apokritheis como circunstancial de modo que introduce la respuesta inmediata del hijo mayor. La interjección idou {Ἰδοὺ | idòu} "mira" enfatiza la atención antes de la declaración de servicio prolongado: tosauta etē douleuō soi {τοσαῦτα ἔτη δουλεύω σοι | tosaûta étē dou-leú-ō soi}, donde el presente indica acción continua. El adverbio enfático oudepote {οὐδέποτε | oudépote} subraya la fidelidad en dos cláusulas coordinadas con kai {καὶ | kaí}: oudepote entolēn sou parēlthon {οὐδέποτε ἐντολήν σου παρῆλθον | oudépote entolḗn sou parêlthon} "nunca he traspasado tu mandamiento" y kai emoi oudepote edōkas eriphon {καὶ ἐμοὶ οὐδέποτε ἔδωκας ἔριφον | kaí emôi oudépote édōkas é-riph-on} "y a mí nunca me diste un cabrito". La oración final de propósito introducida por hina {ἵνα | hína} "para que", con meta tōn philōn mou euphranthō {μετὰ τῶν φίλων μου εὐφρανθῶ | metà tōn phílōn mou euphranthō̂}, rige el subjuntivo para expresar el deseo de regocijo. En español, la lectura formal mantiene la estructura paralela y el tono de queja respetuosa, mientras que la dinámica trasmite el sentido relacional y festivo mediante registros conversacionales y expresiones como "jamás" y "un cabrito". |