| 20. Exégesis Lingüística El versículo abre con el sintagma objeto tas entolas {τὰς ἐντολὰς | tàs entolàs} 'los mandamientos', que se antepone al verbo para enfatizar el contenido conocido. El verbo oidas {οἶδας | oî-das} 'conoces' en perfecto indicativo señala un conocimiento establecido y continuo de estos mandamientos. A continuación aparece una serie de cláusulas prohibitiva cada una encabezada por mē {Μὴ | Mḕ} 'no' seguido de un verbo en aoristo subjuntivo (moicheuseis {μοιχεύσῃς | moi-kheú-sēs} 'cometer adulterio', phoneuseis {φονεύσῃς | pho-neú-sēs} 'matar', klepseis {κλέψῃς | klép-sēs} 'robar', pseudomartyrēseis {ψευδομαρτυρήσῃς | pseu-do-mar-ty-rḗ-sēs} 'dar falso testimonio'), patrón típico griego para prohibiciones de carácter general con fuerza legal. El imperativo aoristo tima {Τίμα | Tí-ma} 'honra' introduce un mandato positivo que cierra la lista y retoma la estructura de los Diez Mandamientos, seguido de los objetos directos ton patera sou kai tēn mētera {τὸν πατέρα σου καὶ τὴν μητέρα | tòn pa-té-ra soû kaí tḕn mē-té-ra} 'a tu padre y a tu madre', unidos por kai para formar una unidad relacional. En español, las prohibiciones se reproducen como mandatos claros, alternando entre futuro solemne en la versión formal y presente exhortativo en la dinámica, mientras que el imperativo aoristo se refleja con "honra" como mandato directo continuo. |