| 41. Exégesis Lingüística El versículo inicia con la conjunción kai {καὶ | kaí} que enlaza con la escena precedente. El presente histórico erchetai {ἔρχεται | ér-khe-tai} junto a triton {τρίτον | trí-ton} subraya la reiteración y crea ritmo en la narración. Legei autois {λέγει αὐτοῖς | lé-gei au-toîs} introduce el discurso directo hacia los discípulos, mientras que los imperativos Katheudete {Καθεύδετε | Ka-theú-de-te} y anapauesthe {ἀναπαύεσθε | a-na-paú-es-the}, con el impersonal apechei {ἀπέχει | a-pé-khei}, marcan la transición de la vigilia al cumplimiento. El aoristo elthen {ἦλθεν | êl-then} señala el punto culminante junto a hora {ὥρα | hó-ra}, y la partícula idou {ἰδοὺ | i-doú} desliza la atención hacia paradidotai {παραδίδοται | pa-ra-dí-do-tai}. La fórmula ho huios tou anthropou {ὁ υἱὸς τοῦ ἀνθρώπου | ho hu-iós toû an-thrṓ-pou} conserva el título mesiánico con resonancias danielicas, y la construcción eis tas kheiras ton hamartolon {εἰς τὰς χεῖρας τῶν ἁμαρτωλῶν | eis tàs kheî-ras tôn ha-mar-tō-lō-n} presenta un acusativo de dirección y un genitivo que caracteriza a los receptores como transgresores de la voluntad divina. El orden breve mantiene la tensión ascendente del texto griego. |