| 44. Exégesis Lingüística La construcción principal inicia con el perfecto dedokei {δεδώκει | dedṓ-kei} ‘ha dado’, que sitúa la entrega de la señal como acción completada previamente. La conjunción adversativa de {δὲ | dè} conecta este evento con la narrativa precedente. La expresión articular ho paradidous {ὁ παραδιδοὺς | para-didô-s} funciona como sujeto definido por participio, identificando al traidor mediante una acción continua. El acusativo de objeto syssemon {σύσσημον | sýssē-món} junto con el dativo autois {αὐτοῖς | autoîs} muestra la señal entregada a los arrestadores. El participio legon {λέγων | lég-ô-n} introduce el discurso directo que narra la señal de identificación formulada por la cláusula relativa hon an phileso {Ὃν ἂν φιλήσω | hòn án phi-lḗ-sô}, donde la partícula an marca un matiz indeterminado al subjuntivo aoristo phileso. El intensivo autos {αὐτός | autós} con estin {ἐστιν | éstin} refuerza la identificación: “ese es”. Los imperativos aoristo kratesate {κρατήσατε | kratḗ-sá-te} y presente apagete {ἀπάγετε | apág-e-te}, unidos por kai {καὶ | kaí}, disponen primero la captura seguida del traslado, al que el adverbio asphalos {ἀσφαλῶς | asphalōs} aporta la modalidad de seguridad extrema. |