| 14. Exégesis Lingüística El versículo abre con hysteron {Ὕστερον | hý-ste-ron} 'después', situando esta aparición en la secuencia temporal de las manifestaciones del Resucitado. La frase anakeimenois autois tois hendeka {ἀνακειμένοις αὐτοῖς τοῖς ἕνδεκα | a-na-kei-ME-nois au-TOIS TOIS HÉN-de-ka} usa un participio pasivo perfecto en dativo masculino plural para describir el estado de estar reclinados a la mesa, con los dativos pronominal y numérico que identifican al grupo concreto. El verbo principal ephanerōthē {ἐφανερώθη | e-pha-ne-RŌ-thē} en voz pasiva de aoristo enfatiza la iniciativa divina de la aparición. Seguidamente, ōneidisen {ὠνείδισεν | Ō-nei-DI-sen} coordina con kai el reproche, tomando dos objetos directos, apistian autōn kai sklērokardían {ἀπιστίαν αὐτῶν καὶ σκληροκαρδίαν | a-pis-TÍ-an au-TŌN kaí skle-ro-kar-DÍ-an}, donde el genitivo autōn especifica la pertenencia de la incredulidad y el compuesto 'dureza de corazón' intensifica el diagnóstico moral. La conjunción causal hóti introduce la razón de la reprensión: tois theasamenois auton egegerménon ouk episteusan {τοῖς θεασαμένοις αὐτὸν ἐγηγερμένον οὐκ ἐπίστευσαν | TOIS the-a-sa-ME-nois au-TÓN e-ge-ger-MÉ-non ouk e-PI-steu-san}, un dativo articular-participial que señala 'a los que habían visto a Jesús resucitado' y un aoristo negado que presenta la falta de fe como un acto decisivo. La estructura española mantiene el paralelismo entre 'incredulidad' y 'dureza de corazón' y traduce la subordinada causal con 'porque' o 'ya que' para realzar la explicación del reproche. |