| 5. Exégesis Lingüística La frase comienza con el nexo kai {καὶ | kaí} “y”, que enlaza esta escena con la anterior. El participio eiselthousai {εἰσελθοῦσαι | ei-sel-thoû-sai} en nominativo femenino plural funciona como circunstancial temporal que precede al verbo principal eidon {εἶδον | eî-don}, estableciendo que la entrada al lugar ocurre antes del acto de ver. La combinación eis con acusativo en eis to mnēmeion {εἰς τὸ μνημεῖον | eis tò mnē-meî-on} marca el movimiento hacia un punto concreto. El sustantivo neaniskon {νεανίσκον | ne-a-nís-kon} “joven” recibe el participio kathēmenon {καθήμενον | ka-thḗ-me-non}, que aporta la imagen de “sentado”. La localización se especifica en toîs dexiois {ἐν τοῖς δεξιοῖς | en toîs de-xi-ôis}, donde el adjetivo sustantivado denota posición honorífica. A continuación, peribeblēmenon {περιβεβλημένον | pe-ri-beb-lē-mé-non} introduce el estado resultante “vestido”, seguido por stolēn leukēn {στολὴν λευκήν | sto-lḗn leu-kḗn}, que califica la prenda como blanca. Finalmente, exethambēthēsan {ἐξεθαμβήθησαν | ex-e-tham-bḗ-thē-san} en aoristo pasivo sitúa la reacción de las mujeres como una conmoción profunda más allá del mero susto. La traducción formal conserva la estructura participio + verbo y el término “sepulcro” para reflejar el matiz funerario, mientras que la dinámica convierte el participio en cláusula temporal con “cuando” y emplea “tumba” por un estilo más cercano, sin sacrificar la precisión locativa ni el énfasis en la reacción pasiva. |