| 17. Exégesis Lingüística El versículo se abre con el participio aoristo pasivo apokritheis {ἀποκριθεὶς | apokritheís} 'respondiendo', que introduce la respuesta de Iesous {Ἰησοῦς | Iēsoûs} 'Jesús' como circunstancia previa a la acción principal eipen {εἶπεν | eîpen} 'dijo'. La partícula pospositiva de {δὲ | dé} enlaza esta intervención con el contexto anterior. La cláusula de declaración usa makarios {Μακάριος | makários} 'bienaventurado' en posición predicativa con el verbo ei {εἶ | eî} 'eres', dirigida a Simon Bariōna {Σίμων Βαριωνᾶ | Símōn Bariōnâ} en forma de vocativo, marcando una proclamación enfática de bendición. La conjunción causal hoti {ὅτι | hóti} 'porque' introduce la explicación: el sujeto compuesto sarx kai haima {σὰρξ καὶ αἷμα | sárx kaì haîma} 'carne y sangre' junto con la negación ouk {οὐκ | ouk} preceden al verbo apekalupsen {ἀπεκάλυψέν | apekalúpsen} 'reveló', formando una oración negativa que subraya la incapacidad de la humanidad natural para producir esta revelación. La conjunción adversativa all {ἀλλʼ | all} 'sino' contrapone esa incapacidad con la acción positiva de ho pater mou {ὁ πατήρ μου | ho patḗr mou} 'mi Padre'. La expresión ho en tois ouranois {ὁ ἐν τοῖς οὐρανοῖς | ho en toîs ouranoîs} funciona como una cláusula relativa sustantivada que califica al Padre como el que está en los cielos, destacando el origen celestial de la revelación. En la traducción al español se conservan las relaciones causales y adversativas mediante "porque" y "sino", y se mantiene el contraste entre lo humano ("carne y sangre") y lo divino ("mi Padre que está en los cielos") para reflejar el énfasis teológico del griego. |