| 40. Exégesis Lingüística El versículo comienza con la secuencia hotan oun elthē {ὅταν οὖν ἔλθῃ | hó-tan oun él-thē}, donde hotan introduce una oración subordinada temporal condicional y oun enlaza lógicamente con lo anterior, preparando la conclusión de la parábola. El verbo elthē en aoristo subjuntivo señala una acción futura concebida como puntual, condicionada por el marco temporal. El sujeto explícito ho kyrios tou ampelōnos {ὁ κύριος τοῦ ἀμπελῶνος | ho ký-ri-os toû am-pe-lô-nos} combina nominativo y genitivo para expresar propiedad: “el señor del viñedo”. Tras la cláusula condicional, la interrogativa directa se articula con ti {τί | tí} como pronombre interrogativo que se relaciona con el verbo principal poiēsei {ποιήσει | poi-ḗ-sei} en futuro, formando la pregunta retórica central. El grupo dativo tois geōrgois ekeinois {τοῖς γεωργοῖς ἐκείνοις | toîs ge-ōr-gois e-keí-nois} funciona como objeto indirecto, y el demostrativo ekeinois aporta un matiz de distancia valorativa hacia esos labradores. En castellano se mantiene la estructura condicional seguida de pregunta retórica, ordenando los elementos para que la referencia al dueño y a los labradores sea clara y natural. |