| 44. Exégesis Lingüística El versículo presenta una estructura paralela con dos escenarios de impacto. La primera parte comienza con el participio articular ho peson {ὁ πεσὼν | ho pe-són} que funciona sustantivado, con valor condicional e inclusivo, equivalente a "el que caiga". Este sujeto controla el verbo principal en futuro pasivo synthlasthesetai {συνθλασθήσεται | syn-thlas-THÉ-se-tai} que expresa el resultado de la acción: "será quebrantado". El sintagma preposicional epi ton lithon touton {ἐπὶ τὸν λίθον τοῦτον | e-pí tón lí-thon toú-ton} introduce la piedra como objeto del impacto, con el demostrativo enfatizando "esta piedra" específica, ya identificada en el contexto como la piedra rechazada. La segunda parte introduce un contraste mediante eph hon d' an pese {ἐφʼ ὃν δʼ ἂν πέσῃ | eph hon dé án PÉ-sē}, donde el pronombre relativo hon retoma ahora a la persona que recibe el impacto, mientras que el sujeto implícito pasa a ser la piedra misma. La combinación de la partícula an con el subjuntivo pese crea una condición eventual ("sobre quienquiera que caiga"). El verbo final likmesei auton {λικμήσει αὐτόν | lik-MÉ-sei au-TÓN} intensifica el resultado: no solo quebrar sino triturar a polvo. La progresión sintáctica (primero caer sobre la piedra, luego la piedra cayendo sobre alguien) refuerza en griego una escalada de juicio: de daño severo a destrucción total, lo que se traslada al español manteniendo el paralelismo y el contraste entre "será quebrantado" y "lo hará polvo / lo aplastará". |