| 37. Exégesis Lingüística El versículo está organizado como un mandato litúrgico en dos etapas: primero, la orden emor {אֱמֹר | ʾĕ-mōr} marca una directiva performativa, seguida de la especificación del destinatario mediante la cadena de constructo Eleazar ben Aharon ha-kohen {אֶלְעָזָר בֶּן־אַהֲרֹן הַכֹּהֵן | ʾel-ʿā-zār ben-ʾa-hā-rōn ha-kō-hēn}, que consolida su autoridad sacerdotal. El imperativo coordinado ve-yarem {וְיָרֵם | wə-yā-rēm} introduce la acción de levantamiento, reforzada por la repetición enfática del marcador et {אֵת | ʾēṯ} antes de cada objeto de manera paralela, delimitando claramente el espacio ritual. A continuación, un segundo imperativo zereh {זְרֵה | zərēh} ordena la dispersión de et esh junto con el adverbio hola {הָלְאָה | hā-lə-ʾāh}, estableciendo la estructura biclausal de recogida y dispersión. Finalmente, ki {כִּי | kī} conecta la causalidad con kadeshu {קָדֵשׁוּ | qā-dē-šū} en perfecto plural, legitimando el mandato al subrayar la santificación previa de los objetos. |