| 35. Exégesis Lingüística El versículo comienza con la conjunción consecutiva vayakku {וַיַּכּ֨וּ | way-ya-kkû} 'y golpearon', enlazando el evento con el relato previo. La partícula et {אֶת־ | ʾeṯ} introduce sucesivamente a los objetos directos (él, sus hijos y todo su pueblo), reforzando la exhaustividad de la destrucción. La cláusula ad bilti hish'ir-lo sarid {עַד־בִּלְתִּ֥י הִשְׁאִֽיר־ל֖וֹ שָׂרִ֑יד | ʿad bil-tî hiš-ʾîr-lō sā-rîḏ} actúa como cláusula resultativa, utilizando bilti + infinitivo hish'ir 'quedar' para negar cualquier remanente. El desenlace se presenta con vayirshu et artzo {וַיִּֽירְשׁ֖וּ אֶת־אַרְצֽוֹ | way-yîr-šû ʾeṯ-ʾar-ṣō} 'heredaron', mostrando la toma de posesión del territorio como consecuencia directa de la victoria. |