| 4. Exégesis Lingüística El versículo abre con kai prosekynesan {καὶ προσεκύνησαν | kaí prosekýnēsan} 'y adoraron', donde el aoristo describe un acto de culto puntual pero de gran peso. El complemento indirecto tō drakonti {τῷ δράκοντι | tô drákonti} 'al dragón' identifica al receptor principal de ese culto. La cláusula causal introducida por hoti {ὅτι | hóti} 'porque' explica la razón de esa adoración: edoken {ἔδωκεν | édoken} 'dio' tēn exousian {τὴν ἐξουσίαν | tḕn exousían} 'la autoridad' a la bestia, marcada por el dativo tō thēriō {τῷ θηρίῳ | tô thēríō} como beneficiario. El paralelismo posterior kai prosekynesan tō thēriō {καὶ προσεκύνησαν τῷ θηρίῳ | kaí prosekýnēsan tô thēríō} muestra que la bestia comparte la adoración del dragón, subrayando la idolatría y la transferencia ilegítima de honor. El participio legontes {λέγοντες | légontes} enlaza la escena con dos preguntas retóricas: tis homoios tō thēriō {Τίς ὅμοιος τῷ θηρίῳ | Tís hómoios tô thēríō} 'quién comparable a la bestia' y tis dynatai polemēsai met' autou {τίς δύναται πολεμῆσαι μετʼ αὐτοῦ | tís dýnatai polemêsai met' autoû} 'quién puede hacer guerra con él'. En ambas estructuras interrogativas, el pronombre tis {τίς | tís} funciona como sujeto, enfatizando la aparente unicidad e invencibilidad de la bestia. En español se mantiene el paralelismo de culto y las preguntas retóricas, preservando el vínculo entre la autoridad derivada y la respuesta de adoración desviada. |