| 8. Exégesis Lingüística El versículo se organiza mediante una cadena de cláusulas condicionales coordinadas con ean te {ἐάν τε | eán te} que forman pares paralelos: ean te gar zōmen tō kyriō zōmen ean te apothnēiskōmen tō kyriō apothnēiskomen {ἐάν τε γὰρ ζῶμεν τῷ κυρίῳ ζῶμεν ἐάν τε ἀποθνῄσκωμεν τῷ κυρίῳ ἀποθνῄσκομεν | eán te gar zô-men tôi kyríō zô-men eán te apothnēískōmen tôi kyríō apothnēískomen} ‘si vivimos, al Señor vivimos; y si morimos, al Señor morimos’. El dativo tō kyriō {τῷ κυρίῳ | tôi kyríō} se emplea con valor de dativo de ventaja o propósito, indicando que tanto la vida como la muerte se orientan “para” el Señor. A continuación, la secuencia ean te oun zōmen ean te apothnēiskōmen tou kyriou esmen {ἐάν τε οὖν ζῶμεν ἐάν τε ἀποθνῄσκωμεν τοῦ κυρίου ἐσμέν | eán te oun zô-men eán te apothnēískōmen tou kyríou esmén} presenta la conclusión general marcada por oun ‘por tanto’, donde el genitivo tou kyriou funciona como genitivo de posesión (“del Señor somos”). El español mantiene el paralelismo mediante expresiones correlativas que abarcan ambos estados (“tanto al vivir como al morir”, “tanto en la vida como en la muerte”) y traduce los dativos con “para el Señor” para conservar la idea de orientación, mientras que el genitivo final se vierte como expresión de pertenencia personal. |