| 27. Exégesis Lingüística La frase abre con el grupo dativo monō sophō theō {μόνῳ σοφῷ θεῷ | món-ōi soph-ōi the-ōi}, donde dos adjetivos atributivos, monō ‘único’ y sophō ‘sabio’, califican al sustantivo theō ‘Dios’ en dativo, formando el destinatario explícito de la doxología: “al único sabio Dios”. La preposición dia {διὰ | diá} con genitivo introduce el medio o canal de la acción: Iesou Christou {Ἰησοῦ Χριστοῦ | Iē-soû Khris-toû}, un genitivo doble que identifica a Jesucristo como mediador de la gloria tributada a Dios. El pronombre relativo hō {ᾧ | hōi} retoma a Dios en dativo y enlaza con la cláusula relativa, en la que hē doxa {ἡ δόξα | hē dóx-a} es el sujeto nominativo de una cópula elíptica (“sea” o “es”), seguido de la expresión preposicional eis tous aiōnas {εἰς τοὺς αἰῶνας | eis toûs ai-ōn-as}, que marca extensión temporal indefinida “para los siglos”. La estructura produce una doxología compacta: destinatario en dativo, medio en genitivo con dia, relativo dativo que introduce la atribución de gloria eterna. En español se mantiene el dativo inicial mediante la construcción “Al único Dios sabio” y la mediación con “por medio de Jesucristo”, preservando la cláusula relativa implícita mediante la forma verbal “sea la gloria para siempre”. |