| 38. Exégesis Lingüística El versículo se abre con la partícula de {δὲ | dé}, que enlaza con el argumento previo introduciendo un matiz contrastivo: frente a la percepción humana limitada, se presenta la acción de Dios. El sintagma ho theos {ὁ θεὸς | ho the-ós} ocupa el lugar de sujeto explícito y definido, marcando a Dios como agente soberano. El verbo didosin {δίδωσιν | dí-dō-sin} en presente activo indicativo señala una acción característica y continua: es propio de Dios asignar cuerpos. La estructura autō sōma {αὐτῷ σῶμα | au-tō sō-ma} presenta dativo de interés u objeto indirecto seguido del acusativo de objeto directo, sin repetir el referente explícito (semilla), que se infiere del contexto anterior. La conjunción comparativa kathōs {καθὼς | ka-thōs} introduce la cláusula que expresa la norma de esta acción: ēthelēsen {ἠθέλησεν | ē-thé-lē-sen}, aoristo que denota una decisión volitiva completa en el consejo divino. La segunda mitad, kai hekastō tōn spermatōn idion sōma {καὶ ἑκάστῳ τῶν σπερμάτων ἴδιον σῶμα | kaí he-kás-tō tōn sper-má-tōn í-di-on sō-ma}, coordina y especifica la primera: hekastō en dativo refuerza la individualidad de la asignación, el genitivo tōn spermatōn delimita el grupo (cada semilla), y el adjetivo idion en posición atributiva subraya que el cuerpo es propio y distintivo. En español, la sintaxis se reproduce manteniendo a Dios como sujeto inicial, conservando la relación dativo-objeto indirecto y acusativo-objeto directo, y explicitando el referente "semilla" donde el griego lo deja implícito, para claridad del lector moderno. |