| 13. Exégesis Lingüística La narración emplea la sucesión de vav-consecutivo para encadenar acciones: vayikach {וַיִּקַּ֨ח | wa-yyiq-qaḥ} 'y tomó', vayimshach {וַיִּמְשַׁ֣ח | wa-yim-šaḥ} 'y ungió', vatitzlach {וַתִּצְלַ֤ח | wa-titṣ-laḥ} 'y prosperó', vayakam {וַיָּ֣קָם | wa-ya-qām} 'y se levantó' y vayelekh {וַיֵּ֖לֶךְ | wa-yē-leḵ} 'y fue'. Shemuel {שְׁמוּאֵ֜ל | šə-mū-ʾēl} aparece pospuesto al verbo en sus acciones, destacando la continuidad de su papel. La partícula et {אֶת־ | ʾet} marca el objeto directo de keren hashemen {קֶרֶן הַשֶּׁמֶן | qé-ren ha-šé-men} 'el cuerno del aceite', resaltando el instrumento de consagración. El término ruach-Yahweh {רֽוּחַ-יְהוָה֙ | rūaḥ-Yahweh} como sujeto implícito en vatitzlach configura una construcción donde el Espíritu actúa como agente de prosperidad. La frase me-hayom ha-hu wə-ma-ʿlāh {מֵהַיּ֥וֹם הַה֖וּא וָמָ֑עְלָה | mē-ha-yōm ha-hū wə-ma-ʿlāh} establece el punto de partida temporal de la intervención divina. Finalmente, la cláusula coordinada con vayakam y vayelekh señala el cierre del episodio con la partida de Samuel a Ramá. |