| 4. Exégesis Lingüística El versículo comienza con el pronombre enfático autoi {Αὐτοὶ | Au-toí} que destaca a los sujetos de la acción. La secuencia discursiva men oun {μὲν οὖν | mén oun} funciona como marcador de transición, conectando lógicamente con la comisión recibida en el contexto previo y preparando un nuevo movimiento narrativo. El participio ekpemphthentes {ἐκπεμφθέντες | ek-pem-phthén-tes} introduce una acción anterior a los verbos principales y, junto con la frase preposicional hypo tou hagiou pneumatos {ὑπὸ τοῦ ἁγίου πνεύματος | hy-pò toû ha-gí-ou pneú-ma-tos}, presenta la agencia divina que comisiona: el participio aoristo pasivo describe a los sujetos como receptores del envío, mientras que hypo con genitivo expresa al agente, el Espíritu Santo. El verbo finito katelthon {κατῆλθον | ka-têl-thon} describe el desplazamiento descendente hacia el puerto, complementado por la estructura preposicional eis Seleukeian {εἰς Σελεύκειαν | eis Se-leú-kei-an} que marca el destino. Luego, la combinación ekeithen te apepleusan {ἐκεῖθέν τε ἀπέπλευσαν | e-kei-thén te a-pé-pleu-san} señala una nueva etapa del viaje: el adverbio ekeithen indica el punto de partida para la siguiente acción, te coordina estrechamente ambos eventos, y apepleusan expresa el zarpe hacia un nuevo destino, especificado por eis Kypron {εἰς Κύπρον | eis Ký-pron}. La sintaxis griega pone en primer plano la comisión espiritual (participio pasivo con agente divino) antes de describir el itinerario geográfico, subrayando que el movimiento misionero está gobernado por la iniciativa del Espíritu; en español se mantiene este orden al conservar la cláusula “enviados por el Espíritu Santo” antes de los verbos de movimiento. |