| 31. Exégesis Lingüística El texto griego inicia con la conjunción causal kathoti {καθότι | kathóti} 'porque', que enlaza el razonamiento previo con la afirmación del juicio venidero. El verbo principal estēsen {ἔστησεν | éstēsen} presenta la acción divina de fijar un día hēmeran {ἡμέραν | hēméran}, subrayando un momento específico ya determinado. La cláusula relativa introducida por hē {ᾗ | hē} 'en el cual' depende de mellei {μέλλει | méllei} 'está a punto de / debe' más el infinitivo krinein {κρίνειν | krínein}, formando una perífrasis que expresa futuro cierto. El objeto directo tēn oikoumenēn {τὴν οἰκουμένην | tēn oikouménēn} 'el mundo habitado' amplía el alcance del juicio a toda la humanidad. La sucesión de frases preposicionales en dikaiosynē {ἐν δικαιοσύνῃ | en dikaiosýnē} y en andri {ἐν ἀνδρὶ | en andrí} define, respectivamente, el estándar ("en justicia") y el medio personal ("por medio de un hombre") del juicio. La relativa hō {ᾧ | hō} 'a quien' introduce la cláusula con hōrisen {ὥρισεν | hṓrisen}, que identifica al hombre como aquel que ha sido designado por Dios. Los participios paraschōn {παρασχὼν | paraschṓn} 'habiendo dado' y anastēsas {ἀναστήσας | anastḗsas} 'habiéndolo resucitado', en nominativo masculino singular, comparten el mismo sujeto que estēsen y describen las acciones mediante las cuales Dios proporciona pistin {πίστιν | pístin} 'fe / prueba' pasin {πᾶσιν | pâsin} 'a todos'. La expresión auton ek nekrōn {αὐτὸν ἐκ νεκρῶν | autón ek nekrôn} 'a él de entre los muertos' concreta la resurrección como la evidencia suprema. En la traducción al español se reproducen estas relaciones con una oración principal causal, relativas que especifican el día y el hombre designado, y construcciones de gerundio y perífrasis verbales que corresponden a los participios, preservando la progresión lógica de causa, tiempo fijado, medio y prueba. |