| 15. Exégesis Lingüística La oración comienza con el participio apokrithéis {ἀποκριθεὶς | apokritheìs} 'habiendo respondido', seguido de la partícula contrastiva de {δὲ | dè} 'pero', creando una cláusula circunstancial que introduce la intervención del ente espiritual. El sujeto explícito to pneuma to ponērón {τὸ πνεῦμα τὸ πονηρὸν | tò pneûma tò ponērón} 'el espíritu maligno' está en nominativo y lleva artículo repetido, lo que subraya tanto la entidad como su cualidad maligna como núcleo del evento. El verbo principal eipen {εἶπεν | eîpen} 'dijo' rige el dativo autois {αὐτοῖς | autoîs} 'a ellos', marcando a los destinatarios de la respuesta. A continuación aparece una oración directa con dos cláusulas coordinadas: Tòn Iēsoun ginōskō {Τὸν Ἰησοῦν γινώσκω | Tòn Iēsoun ginṓskō} 'a Jesús conozco' y kai ton Paulon epistamai {καὶ τὸν Παῦλον ἐπίσταμαι | kaí tòn Paûlon epístamai} 'y a Pablo sé (bien)'. El uso de dos verbos de conocimiento, ginōskō {γινώσκω | ginṓskō} y epistamai {ἐπίσταμαι | epístamai}, introduce una ligera matización entre reconocimiento personal pleno y conocimiento competente. La cláusula final interrogativa humeis de tines este {ὑμεῖς δὲ τίνες ἐστέ | hymeîs dè tínes esté} contrasta enfáticamente el pronombre humeis 'ustedes' con Jesús y Pablo, marcando desprecio: el espíritu impuro reconoce autoridad en Jesús y notoriedad en Pablo, pero niega toda autoridad o identidad relevante a los exorcistas humanos. En español, esta estructura se refleja manteniendo la coordinación de las dos cláusulas de conocimiento y una pregunta final con pero para conservar la fuerza contrastiva de dè. |