| 19. Exégesis Lingüística La frase abre con el participio presente activo douleuon {δουλεύων | dou-leú-on} 'sirviendo', que funciona de manera circunstancial y describe la actividad continua del hablante en relación con tō kyriō {τῷ κυρίῳ | tō ku-rí-ō} 'al Señor', marcando el carácter de servicio devocional. La preposición meta {μετὰ | me-tá} seguida de una cadena de genitivos (pasēs tapeinophrosynēs {πάσης ταπεινοφροσύνης | pá-sēs ta-pei-no-phro-sý-nēs}, dakryōn {δακρύων | da-krý-ōn}, peirasmōn {πειρασμῶν | pei-ras-môn}) indica modo y compañía, acumulando matices de humildad, dolor y sufrimiento. El grupo genitivo tōn symbantōn {τῶν συμβάντων | tōn sym-bán-tōn} funciona como complemento adnominal de peirasmōn, particularizando las pruebas como hechos concretos que sucedieron al hablante (moi {μοι | moi}). La preposición en {ἐν | en} introduce el marco donde se dieron esos eventos: tais epiboulais tōn Ioudaiōn {ταῖς ἐπιβουλαῖς τῶν Ἰουδαίων | tais e-pi-bou-laîs tōn I-ou-daí-ōn}, una construcción dativo + genitivo que expresa, a la vez, el contexto (las conspiraciones) y el agente humano (los judíos). En español se mantiene el participio inicial como gerundio en la versión formal y se explicita el sujeto en la dinámica, respetando la progresión de frases circunstanciales que intensifican la descripción del ministerio sufrido. |