| 28. Exégesis Lingüística El versículo comienza con el imperativo prosechete {προσέχετε | pros-é-khe-te} 'cuiden', dirigido a los líderes de Éfeso y seguido por el pronombre reflexivo heautois {ἑαυτοῖς | he-au-toîs} 'a ustedes mismos', estableciendo un llamado personal y colectivo. La conjunción kai {καὶ | kaí} enlaza dos ámbitos de cuidado: personal y comunitario, con la expresión panti tō poimniō {παντὶ τῷ ποιμνίῳ | pan-tì tôi poi-mní-ō} 'a todo el rebaño', donde el dativo marca destinatario y presenta una metáfora pastoril. La frase en hō hymas to pneuma to hagion etheto episkopous {ἐν ᾧ ὑμᾶς τὸ πνεῦμα τὸ ἅγιον ἔθετο ἐπισκόπους | en hôi hy-mâs tò pnêu-ma tò há-gi-on é-the-to e-pi-skó-pous} indica la acción y agencia divina: el sujeto es to pneuma to hagion {τὸ πνεῦμα τὸ ἅγιον | tò pnêu-ma tò há-gi-on} 'el Espíritu Santo', y el verbo etheto {ἔθετο | é-the-to} en aoristo medio resalta una decisión deliberada por la cual los destinatarios son constituidos episkopous {ἐπισκόπους | e-pi-skó-pous} 'supervisores'. El infinitivo poimainein {ποιμαίνειν | poi-maí-nein} 'pastorear' expresa propósito, definiendo la función pastoral respecto del "rebaño" y de la iglesia, mencionada explícitamente en tēn ekklēsian {τὴν ἐκκλησίαν | tèn ek-klē-sí-an}. La expresión tou theou {τοῦ θεοῦ | toû the-ou} 'de Dios' emplea el genitivo de posesión para subrayar que la iglesia pertenece a Dios. La cláusula relativa hēn periepoiēsato dia tou haimatos tou idiou {ἣν περιεποιήσατο διὰ τοῦ αἵματος τοῦ ἰδίου | hēn pe-ri-e-poi-é-sa-to di-á toû haí-ma-tos toû i-dí-ou} atribuye al mismo agente la acción redentora: el verbo medio periepoiēsato {περιεποιήσατο | pe-ri-e-poi-é-sa-to} implica adquirir para sí mismo, mientras que la preposición dia {διὰ | di-á} con genitivo indica el medio, "mediante la sangre". El sintagma tou idiou {τοῦ ἰδίου | toû i-dí-ou}, con adjetivo posesivo en genitivo, deja el referente implícito; muchos lo entienden como referencia al Hijo, de modo que la expresión puede interpretarse como "con su propia sangre", es decir, la sangre de su propio Hijo, aunque el griego mantiene deliberadamente la formulación compacta. En la traducción al español se conserva la estructura básica de mandato seguido de la cláusula de agencia divina y la relativa cristológica, manteniendo el énfasis en el origen divino del liderazgo y en el alto costo de la redención de la iglesia, y reflejando la concisión de la frase "su propia sangre" sin especificar el referente. |