| 29. Exégesis Lingüística La oración comienza con el pronombre relativo hon {ὃν | hòn} 'a quien', que retoma al acusado mencionado en el contexto anterior y lo coloca como objeto directo. El verbo principal heuron {εὗρον | heû-ron} 'hallé' en aoristo indicativo activo primera persona singular presenta un hallazgo puntual dentro del relato judicial. El participio pasivo egkaloumenon {ἐγκαλούμενον | en-ka-loú-me-non} 'acusado' modifica a hon y resalta el estado legal del individuo. La preposición peri {περὶ | pe-rí} gobierna el genitivo zētēmatōn tou nomou autōn {ζητημάτων τοῦ νόμου αὐτῶν | zē-tē-má-tōn toû nó-mou au-tôn}, que describe el ámbito de la acusación como cuestiones internas de la ley de ellos, es decir, disputas legales propias de su sistema normativo. La segunda parte, mēden de axion thanatou ē desmōn echonta egklēma {μηδὲν δὲ ἄξιον θανάτου ἢ δεσμῶν ἔχοντα ἔγκλημα | mē-den dé á-xi-on tha-ná-tou ē des-môn é-khon-ta ég-klē-ma}, forma una cláusula participial que desarrolla la evaluación del narrador: 'no teniendo ninguna acusación digna de muerte o de prisión'. El acusativo neutro mēden funciona como cuantificador negativo, mientras que axion con los genitivos thanatou y desmōn configura una valoración judicial de la gravedad posible de la pena. El participio echonta enlaza egklēma con el antecedente hon, manteniendo el foco en la inexistencia de un cargo suficientemente severo. En español se mantiene la estructura relativa y se convierte la cláusula participial en una expresión perifrástica para conservar claridad, sin perder el contraste introducido por de 'pero'. |