| 4. Exégesis Lingüística El versículo comienza con ya‘an {יַ֣עַן | ya‘an} 'porque', conjunción causal que introduce la razón del juicio. Le sigue asher {אֲשֶׁ֣ר | ’ăšer} 'que', ligando las denuncias. La serie de verbos con vav conversiva, incluyendo wə-yenakkərû {וַֽיְנַכְּר֞וּ | wə-yenakkərû} 'y han enajenado' y wə-yeqaṭṭirū-vo {וַיְקַטְּרוּ־בוֹ | wə-yeqaṭṭirū-vo} 'y quemaron incienso en él', enfatiza la reiteración de actos idólatras. La repetición de hammaqom haz-zeh {הַמָּק֥וֹם הַזֶּ֖ה | ham-maqqōm haz-zeh} 'este lugar' crea una inclusio que enmarca el discurso. La cláusula relativa ’ăšer lō-yĕdā‘ûm {אֲשֶׁ֧ר לֹֽא־יְדָע֛וּם | ’ăšer lō-yĕdā‘ûm} 'que no los conocieron' subraya la total extrañeza de los dioses extranjeros. El versículo culmina con ū-mālû ’et hammaqom haz-zeh dām neqiyyîm {וּמָֽלְא֛וּ אֶת־הַמָּק֥וֹם הַזֶּ֖ה דַּ֥ם נְקִיִּֽם | ū-mālû ’et ham-maqqōm haz-zeh dām neqiyyîm} 'y llenaron este lugar de sangre de inocentes', reforzando el contraste entre la profanación y la violencia. La estructura sintáctica mantiene el paralelismo y la fuerza iterativa del Piel para destacar la gravedad de la idolatría y el derramamiento de sangre en un espacio sagrado. |