| 29. Exégesis Lingüística La oración se abre con la conjunción kai {καὶ | kaí} 'y', que enlaza este versículo con el discurso previo y marca continuidad. El adverbio nyn {νῦν | nŷn} 'ahora' resalta el momento presente de la revelación. El verbo perfecto eireka {εἴρηκα | eí-rē-ka} 'he dicho' expresa una acción completada con efectos vigentes, subrayando el peso duradero de las palabras. El dativo hymin {ὑμῖν | hy-mîn} 'a ustedes' identifica a los discípulos como destinatarios. La partícula prin {πρὶν | prìn} 'antes de que', seguida del infinitivo genesthai {γενέσθαι | ge-nés-thai} 'suceder', introduce un evento futuro anticipado. La cláusula de propósito se marca con hina {ἵνα | hína} 'para que', que gobierna el verbo principal de la respuesta humana, pisteusete {πιστεύσητε | pis-teú-sē-te} 'crean'. Dentro de esa cláusula, hotan {ὅταν | hó-tan} 'cuando' introduce la circunstancia temporal en que genetai {γένηται | gé-nē-tai} 'suceda' lo anunciado. Sintácticamente, la anticipación de los hechos fundamenta el propósito teológico: el cumplimiento de lo predicho está diseñado para fortalecer la fe, lo cual se refleja en español manteniendo la secuencia temporal "antes de que ocurra... para que cuando suceda crean". |