| 41. Exégesis Lingüística El versículo comienza con ēn de {ἦν δὲ | ê-n dè} "pero había", una construcción copulativa en imperfecto que introduce información descriptiva de fondo. La frase preposicional en tō topō hopou estaurōthē {ἐν τῷ τόπῳ ὅπου ἐσταυρώθη | en tôi tópō hópou estaurṓthē} especifica la ubicación "en el lugar donde fue crucificado", usando el adverbio relativo hopou para anclar el nuevo escenario al acontecimiento de la crucifixión. El sustantivo kēpos {κῆπος | kê-pos} aparece primero en nominativo como sujeto de ēn y luego en dativo en en tō kēpō {ἐν τῷ κήπῳ | en tôi kḗpō}, creando un efecto de encuadre: primero se identifica el huerto y luego se precisa que el sepulcro se halla dentro de él. La expresión mnēmeion kainon {μνημεῖον καινόν | mnē-meî-on kai-nón} presenta el sepulcro como "nuevo", con el adjetivo en posición atributiva directa. La cláusula relativa en hō oudepō oudeis ēn tetheimenos {ἐν ᾧ οὐδέπω οὐδεὶς ἦν τεθειμένος | en hôi oudé-pō ou-deìs ê-n te-thei-mé-nos} combina la preposición en con el pronombre relativo dativo para expresar ubicación, mientras oudepō y oudeis refuerzan la idea de que "todavía nadie" había sido puesto allí. El imperfecto ēn junto al participio perfecto pasivo tetheimenos construye un estado resultante en progreso, que en español se expresa con perífrasis pasivas ("no habían puesto", "no habían sepultado") para conservar tanto la pasividad como el matiz de estado. |