| 45. Exégesis Lingüística El hebreo emplea el vav consecutivo venatatz {וְנָתַ֣ץ | wə-nā-ṭaṣ} para señalar una acción secuencial derivada de instrucciones previas. El partícula et {אֶת־ | ʾeṯ} precede cada objeto directo (habayit, avanav, etzav, kol afar habayit) para enfatizar la inclusión total de los elementos. El sintagma kol afar habayit {כָּל־עֲפַ֣ר הַבָּ֑יִת | kāl-ʿă-par ha-bā-yit} forma un constructo que refuerza exhaustividad. El hiphil vehotzi {וְהוֹצִיא֙ | wə-hō-ṣî} introduce la extracción, seguida de las preposiciones el michutz lair {אֶל־מִח֣וּץ לָעִ֔יר | ʾel mi-ḥûṣ lā-ʿîr} y el makom tame {אֶל־מָק֖וֹם טָמֵֽא | ʾel mā-qōm ṭā-mēʾ}, que describen dirección y destino ritualmente impuro. La acumulación y la repetición de marcadores directos subrayan la completa eliminación de la contaminación. |