| 2. Exégesis Lingüística El participio inicial legon {λέγων | légōn} 'diciendo' funciona como participio circunstancial, conectado implícitamente con el verbo principal del discurso anterior (Jesús hablaba) e introduce la parábola. La oración principal comienza con krites tis ēn {Κριτής τις ἦν | Kritḗs tís ēn} 'era un juez cierto', donde krites es el sujeto y tis un pronombre indefinido que lo caracteriza como personaje genérico. La frase preposicional en tini polei {ἔν τινι πόλει | én tíni pólei} 'en cierta ciudad' establece el marco espacial sin identificar el lugar, típico de las parábolas. A continuación, la estructura tòn theòn mē phoboumenos kai ánthrōpon mē entrepómenos {τὸν θεὸν μὴ φοβούμενος καὶ ἄνθρωπον μὴ ἐντρεπόμενος | tón theón mē phoboúmenos kaí ánthrōpon mē entrepómenos} usa participios presentes medio-pasivos en nominativo coordinados por kai y negados por mē, describiendo rasgos continuos del juez: no temer a Dios y no respetar a los hombres. Los acusativos tòn theòn y ánthrōpon funcionan como objetos directos de los participios, creando un paralelismo retórico que subraya la completa falta de reverencia vertical (hacia Dios) y horizontal (hacia los demás). En español, esta caracterización se vierte con oraciones relativas y perífrasis verbales ("que no temía...", "ni respetaba"), manteniendo el paralelismo mediante la repetición de la negación y la conjunción copulativa. |