| 4. Exégesis Lingüística El versículo abre con la negación ouk {οὐκ | ouk} 'no' seguida del imperfecto ēthelen {ἤθελεν | ḗ-the-len} 'quería', formando una idea de negativa prolongada: el juez seguía sin querer actuar, matizado por la frase preposicional temporal epi khronon {ἐπὶ χρόνον | epí chró-non} 'por (un) tiempo', donde el acusativo funciona como extensión temporal. La secuencia meta tauta de {μετὰ ταῦτα δὲ | metá taû-ta dè} 'pero después de estas cosas' marca un cambio narrativo: tras un periodo de resistencia, algo se modifica. El verbo aoristo eipen {εἶπεν | eî-pen} 'dijo' con la construcción en heautō {ἐν ἑαυτῷ | en he-au-tô} 'en sí mismo' introduce un monólogo interior, un recurso narrativo que permite al lector acceder a los pensamientos del juez. La estructura condicional Ei kai {Εἰ καὶ | Ei kaí} funciona casi concesivamente con sentido de 'aunque incluso', subrayando la declaración extrema que sigue. El acusativo ton theon {τὸν θεὸν | tón the-ón} 'a Dios' como objeto de phoboumai {φοβοῦμαι | pho-boû-mai} y el paralelo anthrōpon {ἄνθρωπον | án-thrō-pon} 'hombre' como objeto de entrepomai {ἐντρέπομαι | en-tré-po-mai} se coordinan mediante oude {οὐδὲ | ou-dé} 'ni', produciendo el paralelismo 'ni Dios ni hombre'. Este paralelismo sintáctico enfatiza la total ausencia de temor reverente y de respeto social en el carácter del juez. En español, se mantiene el contraste temporal mediante “por algún tiempo” / “después de esto” y se reproduce la introspección con “se dijo a sí mismo” y “pensó”, mientras que la doble negación “ni... ni...” conserva el efecto enfático del griego. |