| 3. Exégesis Lingüística La frase abre con la conjunción adversativa de {δὲ | dè} 'pero', que enlaza la respuesta de Jesús con la acusación previa de sus interlocutores y marca contraste retórico. El participio apokritheis {ἀποκριθεὶς | apokritheìs} 'respondiendo' funciona como participio circunstancial que introduce la reacción de Jesús y se coordina con el verbo principal eipen {εἶπεν | eipen} 'dijo', cuyo sujeto es el artículo ho {ὁ | ho} que retoma a Jesús desde el contexto inmediato. El dativo autois {αὐτοῖς | autoîs} 'a ellos' señala a los destinatarios del reproche. La secuencia interrogativa Dia ti {Διὰ τί | Diá tí} 'por qué' introduce una pregunta retórica, reforzada por kai hymeis {καὶ ὑμεῖς | kaí hymêis} 'también ustedes', que desplaza la acusación de vuelta a los oponentes. El verbo parabainete {παραβαίνετε | parabáinete} en presente activo indicativo segunda persona plural describe una conducta habitual de transgresión. El sintagma ten entolen tou theou {τὴν ἐντολὴν τοῦ θεοῦ | tḕn entolḗn tou theoû} forma un objeto directo definido con genitivo de posesión que subraya la autoridad superior del mandamiento divino. En contraste, ten paradosin hymon {τὴν παράδοσιν ὑμῶν | tḕn parádosin hymôn} presenta la “tradición de ustedes” como causa opuesta, marcada por la repetición de la preposición dia {διὰ | diá} para indicar que, a causa de sus propias normas heredadas, anulan el mandamiento de Dios. En la traducción al español se mantiene la estructura interrogativa y el paralelo entre “mandamiento de Dios” y “tradición de ustedes” para conservar el contraste entre autoridad divina y costumbre humana. |