| 13. Exégesis Lingüística El versículo abre con kai {καὶ | kaí} 'y', enlazando esta declaración con la acción previa. El verbo en presente histórico legei {λέγει | lé-gei} 'dice' añade vivacidad narrativa, seguido por el dativo autois {αὐτοῖς | au-toîs} 'a ellos', que marca a los destinatarios directos del reproche. El perfecto pasivo gegraptai {Γέγραπται | Gé-grap-tai} 'ha sido escrito' introduce una cita autoritativa de la Escritura, funcionando como fórmula profética. La expresión nominal articular Ὁ οἶκός μου {Ὁ οἶκός μου | Ho oî-kos moû} constituye el sujeto en nominativo, con el genitivo mou 'mío' marcando la posesión divina. El segundo oikos {οἶκος | oî-kos} en nominativo, modificado por el genitivo proseuchēs {προσευχῆς | pro-seu-khês} 'de oración', funciona como predicativo nominativo que define la identidad y propósito del templo. El futuro pasivo klēthēsetai {κληθήσεται | klē-thḗ-se-tai} 'será llamada' indica reconocimiento, más que mero nombre formal. En la segunda parte, el pronombre enfático hymeis {ὑμεῖς | hy-meîs} 'ustedes' contrasta fuertemente con el designio divino, seguido de la conjunción adversativa de {δὲ | dé} 'pero'. El pronombre auton {αὐτὸν | au-tón} retoma la 'casa' como objeto directo de poieite {ποιεῖτε | poi-eî-te} 'hacen', con el predicativo acusativo spēlaion {σπήλαιον | spḗ-lai-on} 'cueva' que expresa en qué han convertido el templo. El genitivo lēistōn {λῃστῶν | lē-stôn} 'de ladrones' funciona como genitivo de relación o pertenencia, caracterizando la cueva como refugio de bandidos. La estructura enfatiza el contraste entre la vocación de la casa como lugar de oración y su uso corrupto como guarida de salteadores. |