| 35. Exégesis Lingüística El versículo comienza con kai {καὶ | kaí} 'y', que enlaza esta acción con el desarrollo previo de la parábola. El participio labontes {λαβόντες | labóntes} funciona como participio circunstancial, anterior y concomitante, indicando que la toma violenta de los siervos precede a las acciones de agresión. El grupo nominal sujeto hoi georgoi {οἱ γεωργοὶ | hoi geōrgoí} 'los labradores' se presenta en nominativo, mientras que el grupo objeto tous doulous autou {τοὺς δούλους αὐτοῦ | toús doúlous autoû} 'a sus siervos' se marca en acusativo con genitivo posesivo. La secuencia hon men... hon de... hon de {ὃν μὲν... ὃν δὲ... ὃν δὲ | hon men... hon dè... hon dè} crea una serie de cláusulas relativas coordinadas que distribuyen tres destinos diferentes para tres siervos: edeiran {ἔδειραν | édeiran} 'golpearon', apekteinan {ἀπέκτειναν | apékteinan} 'mataron' y elithobolēsan {ἐλιθοβόλησαν | elithobólēsan} 'apedrearon'. La partícula men introduce el primer elemento con matiz de contraste, y las dos apariciones de dè unen el segundo y el tercer miembro, produciendo un efecto retórico de acumulación y aumento de la violencia. En español se reproduce esta estructura mediante la repetición de "a uno... a otro... y a otro", manteniendo el paralelismo y el orden de las acciones, y transformando el participio inicial en una construcción perifrástica ("habiendo tomado" en formal, "al agarrar" en dinámico) para conservar la relación temporal subordinada. |