| 5. Exégesis Lingüística El versículo abre con kai phōnē {Καὶ φωνὴ | kaí phō-nḗ} 'y una voz', que enlaza la escena con el contexto previo e introduce un nuevo acto solemne de comunicación. La frase preposicional apo tou thronou {ἀπὸ τοῦ θρόνου | ap-ó toû thró-nou} 'desde el trono' indica procedencia de la esfera de autoridad suprema, vinculada a la presencia misma de Dios. El aoristo exēlthen {ἐξῆλθεν | ex-êl-then} 'salió' presenta la irrupción puntual de la voz, mientras que el participio legousa {λέγουσα | lé-gou-sa} 'diciendo' se coordina con phōnē y prepara el discurso directo que sigue. El imperativo plural Aineite {Αἰνεῖτε | Ai-neî-te} 'alabad' convoca a una respuesta comunitaria y continua de alabanza. El dativo tō theō hēmōn {τῷ θεῷ ἡμῶν | tôi the-ô hē-môn} 'a nuestro Dios' marca la dirección de la alabanza y la relación de pertenencia entre los adoradores y Dios. La expresión pantes hoi douloi autou {πάντες οἱ δοῦλοι αὐτοῦ | pán-tes hoi doû-loi au-toû} 'todos sus siervos' funciona como sujeto colectivo del mandato, reforzada por el participio sustantivado hoi phoboumenoi auton {οἱ φοβούμενοι αὐτόν | hoi pho-boû-me-noi au-tón} 'los que le temen', que introduce la reverencia como rasgo definitorio. El añadido hoi mikroi kai hoi megaloi {οἱ μικροὶ καὶ οἱ μεγάλοι | hoi mi-kroí kaí hoi me-gá-loi} 'los pequeños y los grandes' forma un paralelismo que subraya el alcance inclusivo del llamado, abarcando todo rango social y espiritual. En español, esta estructura se mantiene mediante un mandato directo seguido de grupos nominales coordinados que preservan la progresión desde la identidad general (“siervos”) hasta la actitud interna (“los que le temen”) y la universalidad (“pequeños y grandes”). |