| 10. Exégesis Lingüística El versículo comienza con la cláusula temporal ulemiyamim {וּלְמִיָּמִ֗ים | û-lə-mî-yā-mîm} 'en los días', que sitúa retrospectivamente los acontecimientos. El pronombre relativo asher {אֲשֶׁ֨ר | ʾă-šer} 'que' enlaza con el verbo Piel perfecto tsiviti {צִוִּ֤יתִי | ṣîwwîṯî} 'yo ordené', estableciendo la autoridad real. El sintagma shofetim {שֹֽׁפְטִים֙ | šōp̄əṭîm} 'jueces' funciona como objeto directo junto con al-ammi {עַל־עַמִּ֣י | ʿal-ʿammî} 'sobre mi pueblo' y el nombre propio Yisrael {יִשְׂרָאֵ֔ל | yiśrāʾēl} 'Israel'. Luego, el Hifil perfecto vehichnati {וְהִכְנַ֖עְתִּי | wəhiḵnaʿtî} 'yo humillé' introduce la promesa, y la conjunción va-aggid {וָאַגִּד | wāʾaggîd} 'y declaré' encabeza la cláusula principal. En u-vayit yivneh-lekha Yahweh {וּבַ֖יִת יִֽבְנֶה־לְּךָ֥ יְהוָֽה | ûbaẏyit yivneh-lekha Yahweh} 'y el SEÑOR edificará para ti casa', el verbo yivneh-lekha {יִֽבְנֶה־לְּךָ֥ | yivneh-lekha} 'edificará para ti' refuerza la acción futura. Esta sucesión de cláusulas coordinadas y verbos perfectos e imperfectos articula la solemnidad de la promesa dinástica y crea un paralelismo entre la humillación de los enemigos y la edificación de la casa real. |