| 38. Exégesis Lingüística El versículo articula tres ecuaciones metafóricas unidas por la partícula pospositiva de {δὲ | dè}, que introduce contraste más que confrontación. Primero, ho dè agros estín ho kosmos {ὁ δὲ ἀγρός ἐστιν ὁ κόσμος | ho dè agrós estín ho kósmos} equipara el campo al mundo mediante el copulativo estín. Luego, tò dè kalón spérma hoûtoí eísin hoi huioí tês basileías {τὸ δὲ καλὸν σπέρμα οὗτοί εἰσιν οἱ υἱοὶ τῆς βασιλείας | tò dè kalón spérma hoûtoí eísin hoi huioí tês basileías} identifica la semilla buena con los hijos del reino; el demostrativo hoûtoí señala a la comunidad creyente y el genitivo tês basileías indica la esfera de pertenencia. Por último, tà dè zizania eísin hoi huioí toû poneroû {τὰ δὲ ζιζάνιά εἰσιν οἱ υἱοὶ τοῦ πονηροῦ | tà dè zizania eísin hoi huioí toû poneroû} contrapone la cizaña a los hijos del maligno, con toû poneroû funcionando como genitivo de filiación. La versión formal preserva el léxico equacional y el contraste original, mientras que la dinámica acentúa el carácter simbólico al emplear “simboliza” e “identifica” manteniendo el paralelismo de “hijos”. |