1 ¿Por qué se amotinan las naciones{goyim: pueblos no israelitas} y los pueblos meditan el vacío{riq: vacío absoluto}?
2 Se yerguen los reyes de la tierra, y los príncipes conspirarán juntos {yachad: unidad deliberativa} contra el SEÑOR {YHWH, Autoridad Suprema} y contra su Ungido {meshiach, el designado por Dios}.
3 ¡Quebrantemos sus vínculos {mosrot: lazos de esclavitud} y arrojemos lejos de nosotros sus sogas {avot: vínculos de sujeción}!
4 Aquel que habita en lo alto del cielo se carcajea; el Señor {Adonai, Soberano Supremo} se burla {yilag: burla mordaz} de ellos.
5 Entonces él {YHWH, Juez Justo} les hablará en su ira {af: enojo ardiente} y en su furor los aterrorizará.
6 En cuanto a mí {YHWH, Soberano Gobernante} he entronizado a mi rey en Sion {Tziyon: ciudad fortificada}, mi monte santo.
7 Declararé el decreto del SEÑOR {YHWH, Dador del Decreto}; él me ha dicho: “Tú eres mi hijo {beni: descendiente con derecho}; en este día te he engendrado.”
8 Solicita de mí {YHWH, Dador Supremo} y te otorgaré las naciones {gōyim: pueblos} como heredad y los bordes de la tierra como posesión tuya.
9 Tú los quebrantarás con un cetro {shevet: símbolo de disciplina} de hierro, y como vasija {kheli: recipiente frágil} de alfarero, los despedazarás.
10 Y ahora, reyes {melakhim: gobernantes}, obren con perspicacia {haskilú: procedan con juicio claro}; acepten instrucción, jueces de la tierra.
11 Servid al SEÑOR {YHWH, Digno de Reverencia} con reverente temor {yirah: asombro respetuoso} y regocijaos con temblor.
12 Besad al Hijo {bar: figura real-mesiánica}, no sea que se enoje, y perezcáis en el camino, porque pronto arderá su ira {appo: dualidad de nariz/ira}. Dichosos todos los que se refugian en él.