0 Al Músico Principal {lamnatseach: director litúrgico}, según La Cierva del Amanecer {ayyelet hashachar: título musical}. Salmo de David.
1 Dios {eli, Refugio Personal} mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? Estás lejos de mi salvación; lejos de las palabras de mi rugido {shaagati: rugido angustiado}.
2 Mis clamores {imray: súplica continua} de día, y no me respondes; y también de noche, y no hay reposo {shaket: cesación de inquietud} para mí.
3 Mas tú {YHWH, Destinatario de Alabanza} eres santo {qadosh: completamente apartado} y moras en medio de las alabanzas de Israel.
4 Nuestros padres depositaron en ti su confianza; en ti confiaron, y tú {YHWH, Libertador Fiel} los libraste {palat: rescataste de peligro}.
5 Dirigieron su clamor a ti {YHWH, Liberador Fiel} y hallaron liberación {venimlatu: rescate divino}; depositaron su confianza en ti y no quedaron avergonzados.
6 Pero yo soy un gusano {tola'at: criatura humilde}, no un hombre; vergüenza de los mortales {adam: seres humanos} y desprecio entre la gente.
7 Todos los que me ven se burlan {yal‘îgū: expresión de desprecio activo} de mí; abren {yafṭîrū: mueca burlesca} los labios y menean la cabeza, diciendo:
8 Encomiéndelo al SEÑOR {YHWH, Libertador Soberano}; que él lo libre y lo rescate, porque se complace {chafets: deleite divino} en él.
9 Porque tú {YHWH, Protector Fiel} me hiciste nacer desde el vientre {beten: matriz de origen} de mi madre y me infundiste confianza mientras me alimentaba de su pecho.
10 Sobre ti fui echado {hāšəlaḥtî: ser arrojado} desde la matriz {rachem: útero} y desde el vientre de mi madre; tú eres mi Dios {El, Protector primordial}.
11 No te {YHWH, Receptor de Súplicas} alejes de mí, pues la aflicción {tzarah: angustia intensa} se aproxima y no hallo quien me socorra.
12 Un número incontable de toros {rabbim: plural que intensifica la cantidad} me acorraló; los poderosos {abirei: hombres fuertes y valientes} de Basán me cercaron.
13 Contra mí se han abierto sus fauces, como un león que despedaza {toref: despedaza brutalmente} y ruge {shoeg: clama ferozmente}.
14 Me he vertido como agua, y mis huesos se han desencajado; mi corazón quedó como cera {kadoneg: sustancia blanda que se funde}, fundiéndose en lo profundo de mis entrañas {meai: centro emocional}.
15 Mi vigor se ha marchitado como un fragmento cerámico {ḥeres: fragmento cocido}; mi lengua permanece adherida a mi paladar, y tú {YHWH, Juez Justo} me has colocado en el polvo de la muerte.
16 Porque me rodearon como perros {kelabim: comparación con agresores impíos}, una congregación de malhechores me cercó; como un león {kaari: imagen de fiereza depredadora} arremeten contra mis manos y mis pies.
17 Enumeraré {aspor: enumeración meticulosa} todos mis huesos, y ellos me contemplan {yir’u: atención concentrada}.
18 Ellos distribuyen mis vestiduras {begadai: prenda valiosa} entre ellos y sortean mi túnica {goral: sorteo ritual}.
19 Sin embargo, SEÑOR {YHWH, Fuente de Esperanza}, no te alejes; mi fortaleza {eyluti: poder para soportar}, apresúrate a socorrerme.
20 {Libera mi alma {nafshi: esencia vital} de la espada y arranca a mi única {yehidati: persona insustituible} de la mano del perro.}
21 Rescátame de la fauce del león {aryeh: león feroz} y de los cuernos de los búfalos salvajes; tú {YHWH, Protector Fiel} me has respondido.
22 Proclamaré tu nombre {shimkha: identidad y posesión divina} ante mis hermanos; en el seno de la asamblea {kahal: congregación reunida} te ensalzaré.
23 Los que temen al SEÑOR {YHWH, Digno de Reverencia}, bendecidle; toda la descendencia {zera: linaje genealógico} de Jacob, glorificadle; temedle, ustedes todos, la descendencia de Israel.
24 Porque Él {YHWH, Escuchador Compasivo} no despreció ni detestó la miseria {oni: sufrimiento insoportable} del oprimido, ni ocultó su rostro {panav: manifestación de favor} ante él; al contrario, cuando alzó su clamor hacia él, lo atendió.
25 De ti {YHWH, Origen de Alabanza} mana mi alabanza en la amplia asamblea; cumpliré mis votos ante quienes lo temen {yereav: los respetuosos de Dios}.
26 Los humildes comerán con deleite y se colmarán; los que lo buscan {dorshav: quienes persisten en buscar} alabarán al SEÑOR {YHWH, Sostén de los Desvalidos}; que vuestro corazón viva para siempre.
27 Todos los confines {afsei: extremos territoriales} de la tierra recordarán al SEÑOR {YHWH, Centro de la Adoración Universal} y volverán a él; ante ti se postrarán todas las familias de las naciones.
28 Porque al SEÑOR {YHWH, Rey Soberano} le corresponde la soberanía, y él mantiene su mando sobre las naciones {goyim: pueblos no israelitas}.
29 Comieron y se postraron todos los opulentos {dishnei: los que viven en abundancia} de la tierra; ante él {YHWH, Rey Soberano} se inclinarán todos los que descienden al polvo, aun el que no puede mantener viva su propia alma.
30 Una descendencia {zera: Linaje Futuro} servirá al Señor {Adonai, Soberano Celestial}; se contará a la generación siguiente lo que se dice de él.
31 Llegarán y proclamarán su justicia {tsidkato: rectitud, integridad} al pueblo que ha de nacer, pues él {YHWH, Soberano Justo} la ha efectuado.