1 Atended al anuncio que el SEÑOR {YHWH, Dador de Instrucción} ha dirigido a la familia {beit: comunidad descendiente de Jacob} de Israel.
2 Así se pronuncia el SEÑOR {YHWH, Prohibidor de Imitación Pagana}: “Rechazad el modo de vida {derekh: patrón de conducta} de las naciones y no permitáis que las señales del cielo os llenen de temor, pues son ellas las que infunden pavor en los pueblos.”
3 Porque las costumbres de los pueblos no son más que vanidad; es un árbol cortado en el bosque, moldeado por manos de un artífice {charash: tallador experto} con un instrumento de talla {maatzad: instrumento de corte}.
4 Con plata y oro lo embellecen {yeyappehu: decorar espléndidamente}, y con clavos y martillos lo aseguran {yechazzekum: reafirmar con fuerza} de modo que no se desplace.
5 Están erguidos como troncos de palmera {ketomer: tronco de palmera}, obra tallada; no pueden hablar {yedabberu: pronunciar palabras}. Se llevan porque no caminan. No les temáis, porque no pueden hacer mal ni tampoco hay en ellos capacidad de hacer bien.
6 No hay nadie como tú, SEÑOR {YHWH, Soberano Único}; eres inconmensurable y tu nombre {shem: autoridad y reputación} se alza en poderío.
7 ¿Quién podría no temerte, Rey de las naciones {melekh haggōyim: autoridad suprema}? Porque solo a ti te corresponde la reverencia {yāʾāṯāh: honor legítimo}, pues entre todos los sabios de las naciones y en todos sus reinos no existe nadie como tú.
8 Pero todos juntos se embrutecen y se vuelven insensatos; la instrucción {musar: disciplina moral} de vanidades {havalim: cosas vacías} es sólo madera.
9 De Tarsis proviene plata trabajada, y de Ufaz oro; es obra de un artífice {charash: tallador experto} y de un orfebre. Se atavían con tela azul {techelet: tinte litúrgico} y púrpura; toda su manufactura es de sabios.
10 Sin embargo, el SEÑOR Dios {YHWH Elohim, Soberano Verdadero} es el Dios de verdad {emet: fundamento inmutable}; es el Dios viviente {chayim: origen de la vida} y Rey perpetuo. A causa de su ira, la tierra tiembla, y las naciones no logran sostener su indignación.
11 Les diréis así: “Los dioses que no hicieron los cielos {shemaya: firmamento} ni la tierra {arka: mundo} perecerán de la faz de la tierra y de debajo de los cielos.”
12 Él {Elohim, Creador Sabio} conforma la tierra con su fuerza {koach: capacidad poderosa}, ordena el orbe habitable con su sabiduría y extiende los cielos con su entendimiento.
13 A la voz de su {YHWH, Soberano sobre la creación} hay estruendo de aguas en los cielos. Y hace subir las nubes desde el extremo de la tierra; ha hecho relámpagos {beraqim: destellos de luz} para la lluvia y saca el viento de sus tesoros.
14 Todo hombre ha sido hecho insensato por falta de conocimiento {da'at: carencia de entendimiento}; todo fundidor ha sido avergonzado por la imagen tallada, porque su obra fundida es mentira {sheqer: falsedad absoluta} y no hay aliento en ellos.
15 Ellos son vanidad {hevel: absoluta nulidad}, obra de engaños {ta'atuim: engaños ilusorios}; en el tiempo de su castigo perecerán.
16 La porción {chelek: parte asignada} de Jacob no guarda similitud con estas cosas, porque él es el Formador {yotzer: moldeador supremo} de todo, e Israel es la vara de su heredad. El SEÑOR de los ejércitos {YHWH Tsevaot, Comandante Celestial} es su nombre.
17 Recoge tu cargamento {kin’atekh: carga personal} de tu tierra, tú que habitas en el asedio {bammatzor: situación de cerco}.
18 Porque así ha dicho el SEÑOR {YHWH, Juez Soberano}: he aquí que esta vez lanzo con honda a los habitantes {yoshvei: residentes permanentes} de la tierra, y los afligiré para que se den cuenta.
19 ¡Ay de mí por mi quebrantamiento {shivri: colapso o ruina}! Mi herida es grave, y yo dije: “Ciertamente esto es enfermedad {choliy: aflicción física}, y la soportaré.”
20 Mi tienda ha sido destruida y todas mis cuerdas {meitaray: ataduras de sostén} se han roto; mis hijos me han abandonado y no están. No hay quien extienda más mi tienda ni quien levante mis cortinas {yeriotay: telas del santuario}.
21 Porque los pastores se han vuelto necios {nivʿaru: perder entendimiento} y no buscaron al SEÑOR {YHWH, Guía Espiritual}; por lo tanto no prosperaron y todo su rebaño se ha dispersado.
22 Un rumor {shmuah: sonido de noticia} se deja oír; he aquí que procede un estrépito colosal desde la región del norte, destinado a reducir a desolación {shemamah: abandono total} las ciudades de Judá y convertirlas en guarida de chacales.
23 Yo he sabido, SEÑOR {YHWH, Conocedor Supremo}, que no es del hombre {adam: humanidad} su camino; no le corresponde al hombre que camina ordenar sus propios pasos {tzaʿad: movimientos}.
24 Disciplíname, SEÑOR {YHWH, Corrector Justo}, pero según tu juicio {mishpat: administración recta}, no según tu ira, para que no me reduzcas a nada.
25 Vierte tu furor {chemah: Ira Ardiente}, SEÑOR {YHWH, Juez Soberano}, sobre las naciones que no te conocen y sobre las familias que no han invocado tu nombre; pues se comieron a Jacob, lo devoraron y lo consumieron, y desolaron su morada.