0 Al Músico Principal. Del siervo del SEÑOR {YHWH, Receptor del Canto}, de David, que habló al SEÑOR las palabras de este cántico {shirah: himno de rescate} el día en que el SEÑOR lo libró de la mano de todos sus enemigos y de la mano de Saúl.
1 Te amo tiernamente, SEÑOR {YHWH, Rescatador Victorioso}, mi fortaleza {khizki: fortaleza interior}.
2 El SEÑOR {YHWH, Protector Fiel} es mi roca {sal‘i: soporte inamovible}, mi fortaleza {metsuda: bastión inexpugnable} y mi libertador; mi Dios {Eli, Poderoso Defensor} es el abrigo en el que me resguardo; en él confío; mi escudo, el cuerno de mi salvación y mi alto refugio.
3 Clamaré al SEÑOR {YHWH, Salvador Fiel}, digno de la más alta alabanza, y seré librado {ivashea: rescate divino} de mis enemigos.
4 Me cercaron ataduras {khevlei: lazos de peligro} de muerte, y torrentes de perdición {beliya’al: maldad sin restricciones} me inundaron de pavor.
5 Me cercaron las cadenas de Seol {sheol: morada de muertos}, y las redes de muerte {mavet: fin mortal} se cerraron sobre mí.
6 En mi angustia clamé al SEÑOR {YHWH, Refugio Fiel} y supliqué a mi Dios {elohai, Sustentador Fiel}; él escuchó mi voz desde su templo, y mi clamor llegó delante de él a sus oídos.
7 Y la tierra fue sacudida y tembló; los cimientos {mosdei: fundamentos sólidos} de los montes se estremecieron y fueron sacudidos, porque él {YHWH, Juez Indignado} se encendió en ira.
8 Del SEÑOR {YHWH, Ira Celestial} ascendió humo de sus narices {be-appo: ira sagrada}, y de su boca salió un fuego devorador; brasas se encendieron ante él.
9 él{YHWH, Revelador Majestuoso} inclinó los cielos y descendió; y una densa oscuridad{arafel: nube oscura} estaba bajo sus pies.
10 El SEÑOR {YHWH, Salvador Poderoso} montó sobre un querubín {keruv: ser celestial}, y voló; planeando sobre las alas del viento.
11 Él {YHWH, Protector Fiel} puso la oscuridad como escondite {choshekh: ausencia total de luz} y, a su alrededor, su refugio {sukkah: estructura de protección}, la oscuridad de las aguas y las nubes densas del cielo.
12 De la luz brillante {minnogah: Resplandor Radiante} delante de él {YHWH, Proximidad Celestial}, sus nubes pasaron, granizo y carbones de fuego {gachalei-esh: Brasas Encendidas}.
13 Y el SEÑOR {YHWH, Gobernante Celestial} tronó en los cielos y el Altísimo {'elyon: suprema autoridad} dio su voz; granizo y brasas de fuego.
14 El SEÑOR {YHWH, Guerrero Victorioso} envió sus flechas y los dispersó; lanzó relámpagos {baraqim: descargas eléctricas del cielo} abundantes y los perturbó.
15 Fueron visibles los abismos de las aguas, y quedaron al descubierto los cimientos del mundo {tevel: mundo habitado}, por tu reprensión, oh SEÑOR {YHWH, Soberano sobre la Creación}, por el soplo del aliento de tu nariz.
16 Él {YHWH, Salvador Poderoso} envió desde lo alto y me tomó; me sacó de muchas aguas {mayim: símbolo de peligro}.
17 Él {YHWH, Libertador Poderoso} me libró de mi enemigo fuerte {az: poderoso}, y de los que me aborrecen {misone’ai: los odiadores}, porque ellos fueron más fuertes que yo.
18 Me salieron al encuentro {qaddemuniy: acción hostil anticipada} en el día de mi calamidad, pero el SEÑOR {YHWH, Refugio Seguro} fue apoyo para mí.
19 El SEÑOR {YHWH, Liberador Misericordioso} me sacó a un lugar espacioso {merchav: amplitud física}; me libró porque se deleitó en mí.
20 El SEÑOR {YHWH, Juez Justo} me ha recompensado conforme a mi justicia {tsedek: rectitud conforme al pacto} y conforme a la pureza de mis manos me ha retribuido.
21 Porque he guardado los caminos del SEÑOR {YHWH, Dador de Instrucción}, y no me he apartado impíamente {rashati: acto de impiedad} de mi Dios {Elohai, Fuente de Relación Personal}.
22 Porque todos los juicios del SEÑOR {YHWH, Juez Justo} estuvieron delante de mí, y no me he apartado de sus estatutos {chukotav: decretos permanentes}.
23 Y fui íntegro con él {YHWH, Protector Fiel}, y me guardé de mi iniquidad {avon: perversidad moral}.
24 El SEÑOR {YHWH, Juez Justo} me retribuyó conforme a mi justicia {tsedeq: integridad moral}, conforme a la pureza de mis manos delante de sus ojos.
25 Con el fiel te muestras bondadoso; con el hombre íntegro {tamim: sin mancha moral} te muestras íntegro, oh SEÑOR {YHWH, Justo en sus caminos}.
26 Con el puro, el SEÑOR {YHWH, Juez Fiel} se mostrará puro, y con el perverso {iqesh: carácter torcido} se mostrará severo y contrario.
27 Porque tú, SEÑOR {YHWH, Juez Compasivo}, salvas al pueblo afligido y humillas los ojos altivos {rāmôṯ: arrogantes}.
28 Porque tú iluminas mi lámpara, SEÑOR {YHWH, Portador de Luz}, mi Dios {Elohai, Fuente de Poder Espiritual} hace brillar mi oscuridad.
29 Porque contigo correré por medio de una tropa {gedud: tropa hostil}, y con mi Dios {Elohai, Defensor Poderoso} saltaré un muro.
30 El Dios {El, Fuente de Protección} es íntegro en su camino; la palabra del SEÑOR {YHWH, Fiel en Promesas} es refinada {tzrufah: purificada mediante prueba}; él es escudo para todos los que se refugian en él.
31 Porque ¿quién es Dios {Eloah, Ser Supremo} fuera del SEÑOR {YHWH, Roca Incomparable}? ¿Y quién es roca {tzur: fundamento firme} sino nuestro Dios {Eloheinu, Guardián del Pacto}?
32 El Dios {ha'el: Título de Fortaleza Viva} que me ciñe {hame'azreni: fortalecimiento activo} con fuerza y perfecciona mi camino.
33 él {YHWH, Protector Fiel} hace semejantes mis pies a los de las ciervas, y sobre mis alturas {bamotai: lugares elevados personales} me establece.
34 El SEÑOR {YHWH, Entrenador en la batalla} adiestra mis manos para la guerra {milchamah: combate decisivo}, y mis brazos doblan un arco de bronce {nechushah: metal fuerte}.
35 Tú {YHWH, Exaltador Humilde} me diste el escudo {magen: protección sólida} de tu salvación; tu diestra me sostuvo, y tu humildad me ha engrandecido.
36 Tú {YHWH, Guardián Fiel} has ensanchado mis pasos debajo de mí, y mis tobillos {karsullai: articulaciones del pie} no han vacilado.
37 Perseguiré {erdof: persecución implacable} a mis enemigos y los alcanzaré; y no regresaré hasta que sean destruidos {kallotam: consumidos completamente}.
38 Los heriré {yachtzetem: golpe intencional} y no se levantarán; caerán bajo mis pies {raglai: posición de dominio}.
39 Porque tú {YHWH, Dador de Fortaleza} me ciñes de fuerza para la batalla y sometes bajo mí a los oponentes hostiles {kamay: oponentes hostiles}.
40 Tú {YHWH, Protector Fiel} me diste la nuca {oref: parte posterior del cuello} de mis enemigos, y a los que me odian los destruí.
41 Clamaron, pero no hubo salvador {moshia: Liberador}; clamaron al SEÑOR {YHWH, Juez Que Responde}, pero él no les respondió.
42 Y los pulverizo {ve’eshchakem: desmenuzar con fuerza} como el polvo sobre el rostro del viento, los vacío como lodo de las calles {chutzot: espacios públicos al aire libre}.
43 Tú {YHWH, Libertador Poderoso} me libras de los pleitos del pueblo; me colocas como cabeza {lerosh: líder principal} sobre naciones; un pueblo que no conocía me sirve.
44 Al escuchar con el oído {leshema: reacción instantánea}, me obedecerán; los hijos de extranjeros {nekar: forastero, persona ajena al pueblo} se someterán a mí.
45 Los hijos de extranjeros {nekar: forasteros} se marchitarán, y saldrán temblando {yachregu: mostrarán temor} de sus encierros.
46 Viva el SEÑOR {YHWH, Sustentador Viviente} y bendita sea mi roca {tsur: Refugio Sólido}; que sea ensalzado el Dios de mi salvación {elohei yishi: Salvador Fiel}.
47 El Dios {ʾēl, Fuente de Poder} que me concede venganzas {neqamot: justicia retributiva} y somete pueblos bajo mi dominio.
48 Tú {YHWH, Liberador Victorioso} me libras de mis enemigos; aun de los que se levantan contra mí me elevas; de hombre violento {ḥamas: Violencia Extrema} me salvas.
49 Por eso te alabaré entre las naciones, SEÑOR {YHWH, Exaltado entre los pueblos}, y cantaré salmos a tu nombre {shem: identidad revelada}.
50 Él {YHWH, Soberano Libertador} concede grandes rescates {yeshuot: liberaciones poderosas} a su rey y hace misericordia para su ungido, a David y a su descendencia para siempre.