1 Porque no quiero, hermanos {adelphoi: comunidad unida en la fe}, que pasen por alto que todos nuestros padres estuvieron bajo la nube {nephele: señal de guía divina} y que todos atravesaron el mar.
2 Y todos, en unión con Moisés {Mouses: mediador de pacto} experimentaron un bautismo en la nube {nephele: presencia sobrenatural} y en el mar.
3 Y todos {pantes: inclusión sin excepción} participaron de una misma comida espiritual {pneumatikon: proveniente del Espíritu de Dios}.
4 Y todos participaron de la misma bebida {poma: provisión que se bebe} espiritual, pues bebían de una roca espiritual que los acompañaba, y aquella roca era el Cristo {Christos, Proveedor Espiritual}.
5 Sin embargo, en la mayoría de ellos Dios {Theos, Juez de Israel} no se complació; pues fueron abatidos en el desierto {eremos: región inhóspita}.
6 Ahora bien, estas cosas llegaron a ser ejemplos {typoi: modelos de advertencia} para nosotros, a fin de que no lleguemos a ser gente codiciosa de males {kakon: males morales}, tal como aquellos desearon.
7 Tampoco se hagan idólatras {eidololatrai: adoradores de ídolos}, como lo fueron algunos de ellos; porque está escrito: "El pueblo se sentó para comer y para beber, y luego se levantaron para divertirse {paizein: juegos desenfrenados}".
8 Ni nos entreguemos a la inmoralidad sexual {porneuo: conducta sexual prohibida}, como algunos de ellos lo hicieron, y en un solo día cayeron veintitrés mil personas {eikosi treis chiliades: 23,000 personas}.
9 No tentemos a Cristo {Christos, Mediador Redentor}, como algunos de ellos lo tentaron y eran destruidos por las serpientes {opheon: criaturas venenosas del desierto}.
10 Ni estén murmurando {gogguzo: quejarse en secreto}, como algunos de ellos, que murmuraron y perecieron a manos del destructor {olothreutes: agente de juicio divino}.
11 Ahora bien, todo esto les ocurría de manera tipológica {tupikos: figuras ejemplares} a aquellos, y fue puesto por escrito para nuestra amonestación {noutheesia: advertencia correctiva}, para nosotros, sobre quienes han llegado los fines de las eras.
12 De modo que, quien piensa {dokon: seguridad subjetiva} que está firme {hestanai: estabilidad espiritual}, procure no caer.
13 Las pruebas {peirasmos: situación de prueba o tentación} que les han alcanzado no van más allá de lo que es común a los seres humanos; y Dios {Theos, Proveedor Constante} es fiel, pues no permitirá que ustedes sean probados por encima de lo que pueden soportar, sino que, junto con la prueba, dispondrá también la salida {ekbasis: camino seguro de escape}, para que puedan resistirla.
14 Por eso, amados {agapetoi: profundamente queridos} míos, escapad {pheugete: alejaos con urgencia} de la idolatría.
15 Os hablo tratándoos como personas prudentes {phronimois: entendidos}; sois vosotros quienes debéis juzgar {krinate: evaluad cuidadosamente} lo que digo.
16 La copa de la bendición que nosotros bendecimos, ¿no constituye una comunión {koinonia: participación activa} con la sangre de Cristo {Christos, Ungido Redentor}? El pan que partimos, ¿no constituye una comunión con el cuerpo de Cristo?
17 Porque siendo uno solo el pan {artos: alimento compartido}, nosotros, aunque somos muchos, somos un solo cuerpo {soma: comunidad unida}; pues todos participamos del mismo pan.
18 Fíjense en Israel según la carne: ¿no es cierto que los que comen los sacrificios son partícipes {koinonoi: compañeros que comparten} del altar {thusiastērion: lugar de sacrificio}?
19 ¿Qué, pues, afirmo? ¿Que lo ofrecido a los ídolos {eidolothuton: ofrenda dedicada a imágenes} tiene algún valor, o que el ídolo {eidolon: figura creada} posee alguna realidad?
20 Sino que las cosas que sacrifican, las sacrifican a los demonios {daimonion: poderes espirituales hostiles} y no a Dios {Theos, Único Digno de Adoración}; y no quiero que ustedes sean participantes {koinonos: partícipes en comunión} con los demonios.
21 No tenéis la capacidad de beber de la copa del Señor {Kyrios, Dueño de la Mesa Sagrada} ni de la copa de los demonios {daimonion: seres espirituales opuestos a Dios}. No podéis participar en la mesa del Señor ni en la mesa de los demonios.
22 ¿O estamos incitando al Señor {Kyrion, Dueño Soberano} a sentir celos? ¿Realmente creemos que tenemos más poder {ischuroteroi: fuerza superior} que él?
23 «Todo me está permitido», pero no todo resulta conveniente {sympherei: trae verdadero provecho}; «todo me está permitido», pero no todo edifica {oikodomei: fortalece la vida espiritual}.
24 Que nadie {medeis: ninguna persona} procure lo que es suyo, sino lo que corresponde al otro {heteros: lo que afecta a otra persona}.
25 Coman sin reparo de todo lo que se ofrezca a la venta en la carnicería {makello: lugar donde se comercializa carne}, sin ponerse a examinar nada por causa de la conciencia {syneidesis: percepción interna del bien y del mal}.
26 Porque la tierra pertenece al Señor {Kyrios, Dueño Soberano}, y toda su plenitud {pleroma: totalidad contenida}.
27 Si alguno de los incrédulos {apistos: sin fe en Dios} os invita y decidís ir, comed todo lo que os sirvan, sin plantear ninguna cuestión por causa de la conciencia {suneidesis: juicio interior}.
28 Y si alguno llega a deciros: «Esto ha sido sacrificado a ídolos {hierothuton: ofrecido en honor a deidades paganas}», no comáis de ello por causa de la persona que lo comunicó {menusanta: el que dio aviso} y por la conciencia.
29 En cuanto a la conciencia, digo que no me refiero a la propia, sino a la del otro. ¿Por qué, entonces, habría de quedar sometida al juicio la libertad {eleutheria: capacidad para actuar según convicción} que es mía por la conciencia ajena {syneidesis: sensibilidad ética de otra persona}?
30 Si yo participo con gratitud {chariti: favor inmerecido}, ¿por qué se me difama {blasphemumai: acusado falsamente} a causa de aquello por lo cual yo doy gracias?
31 En consecuencia, sea que coman o beban, o que hagan cualquier cosa, hagan todo para la gloria {doxa: honor radiante} de Dios {Theos, Digno de Honor}.
32 Procuren no convertirse en tropiezo {aproskopoi: no sean causa de ofensa} para los judíos, para los griegos y para la iglesia de Dios {Theos, Fuente Suprema}.
33 De esta manera, yo también me esfuerzo por ser agradable a todos en todo, sin buscar el beneficio {sumphoron: ventaja personal} que es mío, sino el de los demás, para que sean salvos {sothosin: rescatados espiritualmente}.